La Real Orden del Baño

Inspirada de una tradición medieval
La Real Orden del Baño británica se
inspira básicamente de la costumbre medieval en la que los hombres, en
vísperas de ser armados caballeros por el rey para el día del
Pentecostés, tenían que observar un riguroso ritual: bañarse (símbolo
de purificación como lo es el Bautismo) y velar toda la noche, de
rodillas o de pie, rezando en una iglesia ("Velada de Armas"). A la
mañana siguiente, tras 8 horas en vela, los futuros caballeros oían una
misa al alba antes de comer todos juntos. Luego tenía lugar la
ceremonia de armamento del caballero en la cual el padre del postulante
fijaba en sus pies las espuelas, tras ayudarle a vestirse. Ya listo, el
rey le ceñía la espada al costado y le daba un golpe en la nuca
conminándole a honrar a su señor, ser bueno con los pobres y amar a
Dios. Después de la ceremonia, el caballero pasaba su prueba de fuego
en el torneo, durante el cual demostraba sus dotes a lomos de un
corcel. Al caer la noche, se pasaba a festejar a los nuevos caballeros
con un banquete y un baile.


Placa, Estrella o Gran-Cruz de la Orden del Baño

La primera mención que se hace de ese
ritual en Inglaterra, en un documento oficial referente a la Orden de
los Caballeros del Baño, data del año 1128, y habla de Geoffroy
Plantagenet, Conde de Anjou, al ser armado caballero a la edad de 15
años.
En 1306, se registran 300 caballeros armados en una sola mañana. Se
sabe que en el momento de su coronación en 1413, el rey Enrique V de
Inglaterra nombró a 50 caballeros. Las distintas dinastías que se
sucedieron en Inglaterra siguieron observando esa tradición, y
manteniendo la Orden del Baño como la única congregación con sus viejos
ideales caballerescos. Con la llegada del 1er monarca Estuardo (Stuart)
al trono de Inglaterra, Jacobo I, se siguió observando la tradicional
presencia de los caballeros de la Orden del Baño en la ceremonia de
coronación, junto con la de los miembros de la Orden de la Jarretera,
aunque esta última se había convertido en la congregación de 1er orden
en importancia en el reino. Se sabe igualmente que Carlos I nombró
varios caballeros de la Orden del Baño al subir al trono, como Sir
Thomas Wharton, cuyo retrato fue pintado por Van Dyck, y en el cual
ostenta la banda roja de dicha orden.


Sir Thomas Wharton, K.B. (Caballero de La Orden del Baño), según Van Dyck, c.1639.

Pese a la Revolución Inglesa de 1649
y al consecuente aniquilamiento de las ordenes de caballería, al subir
nuevamente al trono Carlos II en 1660, mandó a su joyero que se
ejecutaran 75 medallas de la Orden del Baño para los caballeros
llamados a su coronación en Westminster. En 1685, Jacobo II los volvió
a llamar a su lado en el momento crítico de su ascensión al trono
británico, pero "La Gloriosa Revolución" de 1688 le destronó y la orden
cayó en el olvido bajo los reinados sucesivos de Guillermo III, María
II y Ana I, que dieron ostentosa prioridad a los caballeros de la
Jarretera. Pese a estar en el exilio, Jacobo II y sus herederos,
actuando como legitimos soberanos, siguieron concediendo la orden a los
caballeros leales a su causa (Jacobitas), del mismo modo en que
concedían las condecoraciones de la Jarretera.


Jorge I recrea la Real Orden del Baño

Jorge I, Elector de Hannover, Rey de Gran-Bretaña e Irlanda (1660-1727); retrato ecuestre de Kneller, c.1717.

Treinta y siete años después de que
cayera en desuso, es un monarca extranjero oriundo de Alemania, Jorge I
(1660-1727), Elector de Hannover desde 1698 y rey de Gran-Bretaña desde
1714 (sucediendo así a la última soberana Estuardo anglicana, Ana I),
quien recupera del "baúl de los recuerdos" la polvorienta Orden del
Baño, eso si, dándole un cuño muy personal y nuevo. Teniendo en cuenta
el especial cariño que le concede un alemán a la nobilísima tradición
caballeresca, era de esperar que Jorge I le diera un segundo soplo de
vida recreándola a su gusto y antojo. Para tal fin redacta nuevos
estatutos en 1725, y deja patente que la orden es puramente militar,
concediéndose únicamente a aquellas personas cuyo valor se ha
demostrado con creces en el calor del combate. Reduce el número de
caballeros a 36 y determina con precisión tipicamente germana cómo han
de vestir los nominados durante las ceremonias anuales. Escoge además
el lugar idóneo: la hermosísima capilla en estilo gótico tardío de
Enrique VII, anexa a la Real Abadía Londinense de Westminster. El
pulcro y detallista pintor Canaletto nos dejó una preciosa imagen del
ordenado desfile de los caballeros de la Orden del Baño saliendo de
Westminster, en sus espléndidos ropajes blancos y rojos. El diseño de
la placa (o estrella) y del collar son originales, aunque haya
respetado la tradicional banda de color rojo que ha de cruzar el torso
del caballero desde el hombro derecho hasta la cadera izquierda, y que
data de la época de los Estuardo. El lema de la orden sigue siendo la
misma: "Tria Juncta in Una".


"Caballero de La Orden del Baño" en su
atavío ceremonial en un grabado de la 1ª mitad del siglo XIX (reinado
de Victoria I): manto rojo y collar de la Orden.
Los sucesores de Jorge I, siguieron
manteniendo en su aureola de prestigio la Orden del Baño, concediéndola
a eminentes militares británicos de la talla de Lord Charles
Cornwallis, 1er Marqués de Cornwallis o Sir Jeffrey Amherst, 1er Barón
Amherst. En 1815, el Príncipe de Gales (futuro Jorge IV en 1820),
regente en nombre de su padre Jorge III, dispuso que la Orden del Baño
también se concediera a civiles por leales servicios prestados al país.
Jorge IV, Príncipe de Gales y Regente, luego Rey de Gran-Bretaña e Irlanda y Rey de Hannover (1762-1830); según Lawrence.

En la actualidad, la reina Elizabeth II
concedió la Gran Maestría a su heredero el Príncipe de Gales, y
abriendo la orden al sexo femenino desde 1987. Desde entonces se
contabilizan 120 caballeros y damas, 295 comendadores y 1.455
"compañeros" en el seno de dicha orden. Sus miembros tienen la
obligación, como en el caso de los caballeros de la Orden de la
Jarretera, de firmar su nombre y apellidos añadiendo las iniciales
"K.B." (Knight of the Bath = Caballero del Baño).

Fuente: http://www.lacoctelera.com/retratosdelahistoria/categoria/ordenes-caballeria

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