Guilleaume de Beaujeu

Fuente: Wikipedia


Guillaume de Beaujeu, también llamado Guillermo de Beaujeu, fue el vigésimo primero Gran Maestre de la Orden del Temple desde (1273-1291). Murió defendiendo Acre y fue sucedido por Thibaud Gaudin

Inicios

Procedía de la región de Beaujolais,
de donde deriva su apellido. Guillaume era descendiente de una poderosa
familia perteneciente a la nobleza de Beaujolais, que tenía lazos
familiares con Luis IX y Carlos de Anjou, rey de Sicilia.

Se cree que ingresó a la Orden a la edad de 20 años, fungiendo
primero como comendador de la guarnición Templaria en la provincia de Trípoli en 1271, siendo elegido posteriormente, el 13 de mayo de 1273, como Gran Maestre, y ostentando el cargo de Comendador de la Apulia, y, por tanto, encontrándose fuera deTierra Santa

Desde su elección, emprendió una gira para visitar las principales comandancias templarias de Occidente, y fue convocado por el Papa Gregorio X en el Concilio de Lyon II. Durante el verano de 1274, hizo lo posible por obtener la opinión de los Maestres del Templo y el Hospital para organizar una nueva Cruzada.
El poco entusiasmo por parte de los barones occidentales ante la idea
de tal Cruzada y la muerte del Papa en 1276 interrumpieron
definitivamente los preparativos de la expedición.

El regreso a Acre y sus intentos por defender Tierra Santa

A pesar de los llamamientos constantes de los Templarios de Oriente, no fue sino hasta septiembre de 1275 que Guillaume de Beaujeu arrivó a Acre.

En 1279, de Beaujeu, entró en conflicto con Hugo III, rey de Chipre
pues este recién había confiscado los bienes templarios en la isla. El
distanciamiento entre Chipre y la Orden duró aproximadamente 20 años, y
no fue sino hasta que Jacques de Molay ocupó el cargo de Gran Maestre, que los problemas diplomáticos comenzaron a solucionarse.

En 1282, Guillaume de Beaujeu, cuya política hacia los gobernantes musulmanes consistía en ganar tiempo, aprovechó la invasión mongola que les acosaba por el Este y el Norte para prorrogar por un lapso de 10 años la tregua firmada en 1271 con Baibars. La política franca era lograr la división entre los mongoles y musulmanes. Por una parte, los cristianos de Armenia eran partidarios de una alianza con las hordas tártaras, mientras que los cristianos del sur preferían permanecer neutrales. Guillaume de Beaujeu, mantenía relaciones amigables con el Cairo.

En 1288, Qalawun, el sucesor de Baibars, decidió, a pesar de la tregua firmada, atacar Trípoli. Guillaume de Beaujeu gracias a las relaciones estrechas que mantenía con la corte del sultán
del Cairo, se enteró del plan, y rápidamente informó de los
preparativos en curso y alertó a los dignatarios de la ciudad de
Trípoli, quienes no le creyeron, puesto que se creían protegidos por la
tregua. Al contrario, ellos pensaron que el Maestre del temple quería
que abandonaran dicha ciudad para capturarla y ponerla bajo mando
templario.

A pesar de las advertencias de Guilleaume de Beaujeu, y debido a la
desconfianza entre los líderes cristianos, la villa de Trípoli cayó en
manos musulmanas el 26 de Abril de 1289. Qalawn, cuyo objetivo era la expulsión total de los cruzados de Tierra Santa, desde fines de 1289, inició los preparativos para asediar Acre.

Inicio de las hostilidades

La masacre de comerciantes musulmanes en Acre acometida por tropas franco-lombardas recién llegadas de Europa,
le proporcionaron la justificación para alcanzar sus objetivos. Para
disfrazar sus preparativos, Qalawun exigió que le entregaran a los
responsables de la masacre para imponerles castigo. Guillermo de
Beaujeu propuso a los dignatarios de Acre de vaciar las prisiones de
condenados a muerte y entregarlos a Qalawun para ganar tiempo. Los
notables rechazaron la decisión del Maestre de la Orden Templaria y
permanecieron sordos a las demandas de Qalawun, creyéndose protegidos
por la tregua acordada en 1282. Los cristianos gozaron sin embargo
algunas semanas de reposo tras la muerte de Qalawun en noviembre de 1290 en el Cairo.

Según algunas fuentes, una guerra civil se desencadenó para decidir quien sucedería al emir. Sin embargo, poco tiempo después Al-Ashraf, el hijo menor, consiguió desbaratar el complot he hizo ejecutar al general Turuntai, jefe de los rebeldes.

No fue sino hasta el mes de abril de 1291 que Al-Ashraf Khalil
arrivó con su ejército, estimado por los historiadores de la época en
200,000 hombres, hasta los muros de la ciudad. Para el 5 de abril, la
ciudad estaba completamente cercada y las máquinas de guerra musulmanas
fueron puestas al punto.

Sitio de la ciudad

El castillo de los Hospitalarios en Acre

Templarios y Hospitalarios, comandados por sus Maestres, Guillermo de Beaujeu y Juan de Villiers respectivamente, olvidaron sus disputas y se dispusieron a defender las murallas septentrionales de la villa, mientras que Conrado de Feutchwangen, Maestre de la Orden Teutónica, Amalarico el hermano del rey de Chipre Enrique II y comandante de la caballería siria y chipriota y el capitán suizo, al mando de tropas inglesas, Otón de Grandson, se ocuparon de las murallas occidentales.

La noche del 15 al 16 de abril, de Beaujeu intentó una salida con
300 caballeros. Tomando por sorpresa a un contingente enemigo que
acampaba frente a sus posiciones, masacraron a varios centenares de
combatientes, pero debieron retirarse al abrigo de las murallas de la
ciudad antes de poder destruir las máquinas de guerra enemigas, que
eran sus objetivos, pues el ejército mameluco estaba para entonces en alerta y se disponía a contraatacar.

El 16 de mayo, a pesar de que algunos días antes, el rey de Chipre,
Enrique II y un millar de combatientes habían arribado por barco a la
ciudad, un parte de la muralla se vino abajo debido a la acción de
algunos zapadores enemigos. Los musulmanes entraron por la brecha, pero
la acción conjunta de las tres órdenes reunidas les impidió penetrar
mas allá de unos metros y los defensores consiguieron, poco después,
repeler a los musulmanes fuera de las murallas.

Muerte en combate de Guillaume de Beaujeu

Defensa de Acre, comandada por Guillaume de Beaujeu, 1291

El 18 de mayo, Al-Ashraf Khalil
lanzó el asalto final, dos millares de fanáticos musulmanes llegaron
hasta la brecha, cruzaron la muralla y se lanzaron sobre las torres y
los muros restantes Guillermo de Beaujeu runió una decena de caballeros
templarios y otros tantos hospitalarios que, siguiendo a Guillaume, se
lanzaron en una embestida mortal.

Con la veintena de caballeros,
Guillermo de Beaujeu pudo poner un alto momentáneo a la marea enemiga
que se derramaba ya sobre la ciudad. Cuando estaba a punto de repeler a
los sarracenos que ocupaban la puerta de San Antonio,
fue mortalmente herido. En el fragor de la refriega no tuvo tiempo de
divisar y evitar una flecha que, disparada por un arquero sirio,
atravesó su costado, justo por debajo de la axila y se alojó en el
pecho. Los caballeros que con el luchaban, al verlo retirarse cabizbajo
hacia el interior de la ciudad, le reprocharon su conducta, a lo que el
respondió diciendo: "No me estoy retirando. Estoy herido, he aquí la
flecha" y mostró la saeta, ya rota, al tiempo que levantaba el brazo.

Rápidamente, fue llevado por una de las poternas de la muralla interior, que dividía el barrio de Montmusard del resto de la ciudad hacia una casa de dicho barrio, donde exhaló su último aliento.

Caída de la ciudad

La llegada de numerosos contingentes de refuerzo enemigos obligó a
los caballeros restantes a retirarse hacia el castillo templario
situado al sur de Acre, cerca de la costa.

La ciudad fue capturada por los musulmanes varios días más tarde,
sin embargo continuó la heroica defensa de los templarios que lucharon
hasta el fin, artincherados en su bastión fortificado. Esta defensa
encarnada permitió que un buen numero de habitantes de la ciudad y a
varios caballeros escapar de Acre sanos y salvos y refugiarse en Chipre.

Thibaud Gaudin y Pierre de Sevry, los dos altos dignatarios aún vivos en Acre decidieron separarse. Thibaud Gaudin, comendador de Acre, viajó por mar hacia Sidón, todavía en manos cristianas, mientras que Pierre Sevry, Mariscal
de la Orden, continuó sosteniendo la resistencia ante las hordas
musulmanas. Pierre de Sevry pudo, por algunos días, mantener a los
miles de soldados musulmanes a raya, contando tan sólo con un puñado de
defensores. Khalil terminó controlando la ciudad el 28 de mayo, después
de que la fortaleza del temple cayera, tras haber muerto los pocos
defensores bajo la superioridad numérica del invasor, que se dejó
sentir en el último ataque, compuesto por un selecto grupo de 2,000
mamelucos fanáticos.

Tradición popular

Se dice que Jacques de Molay, antes de morir encargó a Francois de
Beaujeu, sobrino de Guillaume de Beaujeu, salvar a la Orden del Temple,
para esto el sobrino debía debía dirigirse a las tumbas de los maestres
del Temple parisino y, justamente en el sepulcro de su pariente,
recoger un joyero que debía devolver al maestre actual. Cumplida su
misión, De Molay le encargó la reorganización del Temple y le inició en
los secretos de la Orden. Asimismo le entregó el joyero, que contenía
la reliquia más preciada de los Templarios: el dedo índice de la mano
derecha de Juan Bautista. Luego le reveló que en el mismo féretro donde
había encontrado el joyero se hallaban los documentos y anales secretos
de la orden, así como el tesoro templario.

François de Beaujeu convenció a Felipe "el Hermoso" de que le
permitiera acceder al cuerpo de Guillaume de Beaujeu para inhumarlo en
el feudo de la familia. El relato dice que de esta forma recuperó las
riquezas y los archivos. Luego reunió a otros ocho fieles caballeros y
todos hicieron confesión de propagar la Orden del Temple por todo el
globo mientras se pudieran encontrar en él, nuevos arquitectos
perfectos. Tras este juramento, la orden se reorganizó en Aberdeen y, pasados varios siglos, dio lugar a las primeras logias masónicas escocesas. Esto, claro está, es lo que cuenta la leyenda.

Véase también

El Templario de Tiro (en francés: Le Templier de Tyr), era el pseudónimo de un historiador francés medieval, varias fuentes sugieren que su verdadero nombre era Gerard de Montreal.

La obra escrita entre Gerard y un erudito conocido como Felipe de
Navarra, se titula "Gestas de los Chipriotas". Se cree que una tercera
parte, la más extensa del documento, fue escrita por el Templario de
Tiro, alrededor de la época en que la isla de Chipre fue centro de operaciones para las tres más importantes órdenes militares de la época: los Templarios, los Hospitalarios y los Caballeros Teutónicos. El autor de este documento probablemente sabía hablar y traducir del árabe y se cree que era secretario y confidente del Gran Maestre Templario, Guillaume de Beaujeu. Sin embargo, Gerard de Montreal no era templario, sino que era un caballero secular de Tierra Santa.

Las "Gestas de los Chipriotas" provee un estudio de primera mano de
la experiencia personal del autor y otorga una incalculable información
referente a un periodo importante de la historia de las Cruzadas. Documentando ese periodo desde inicios del año de 1230 hasta aproximadamente el año de 1314.
Cubre los días finales de las actividades de los señores cristianos en
Tierra Santa y de cómo luchaban una batalla perdida contra los Mamelucos. El documento también detalla de manera exhaustiva el crucial asedio y caída de Acre en 1291 y la posterior disolución de la Orden de los Caballeros Templarios a inicios del siglo XIV. Las crónicas están escritas en francés, pero hay varias versiones en inglés disponibles.

En las Gestas de los Chipriotas el Templario de Tiro nos facilita una descripción sobre la persona del Maestre Beaujeu:

"Era un gentil hombre emparentado con el Rey de Francia. Era muy
generoso y caritativo por lo que alcanzó un gran renombre y en su
tiempo el Temple recibió muchos honores y fue muy temido. Al ser electo
Maestre, fungió primero como Comendador de Pouilles y permaneció en
Ultramar dos años más visitando todas las casas del Temple en los
reinos de Francia, Inglaterra y España. Amasó grandes riquezas y fue
entonces cuando vino a Acre
".

Así mismo, el Templario de Tiro nos cuenta sus últimos momentos: "Rindio
el alma a Dios y fue enterrado delante del tabernaculo, que era el
altar en donde se celebraba la misa. Que Dios le reciba en su seno pues
su muerte fue una inmensa perdida
".

Bibliografía consultada 

  • Demurger, Alain (1986), Auge y caída de los Templarios, Barcelona: Ediciones Martínez Roca, S.A.. ISBN 84-270-1024-9.
  • Walker, Martin (1993), La historia de los Templarios, Barcelona: Edicomunicación, S.A.. ISBN 84-7672-503-5.
  • Bernard Marillier (2000), Histoire des Templiers, Editions Pardès.
  • René Grousset (1991), Jacques de Molay – Le crépuscule des Templiers, Librairie Académique Perrin.
  • Malcolm Barber (2001). The Trial of the Templars, 2ª edición, University Press, Cambridge. ISBN 978-0-521-67236-8.
  • Templar of Tyre, Paul Crawford (2003). Templar of Tyre: The Deeds of the Cypriots. ISBN 1840146184 (traducción al inglés)


Predecesor:
Thomas Bérard

Gran Maestre
12731291

Sucesor:
Thibaud Gaudin

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