María Magdalena (diversos apuntes)

Maria, natural de Magdala, conocida como Maria de Magdala o Maria Magdalena, es la Santa más citada por los Evangelistas.Superando en citas, a la madre de Jesús, la Virgen Maria. Ello, hace suponer, que tuvo una importancia crucial en la vida de Jesús. Con certeza, sabemos que :

  • Maria de Magdala, era la hermana de Marta y Lázaro, el hombre a quien resucitó Jesús: Lázaro, levántate y anda.
  • La mujer, de la que Jesús expulsó siete demonios.
  • La mujer, que lavó y secó con sus cabellos los pies de Jesús .
  • Es la primera persona, a la que se aparece Jesús, después de resucitado.
  • En determinado pasajes, se dice, que Jesús, expulsó de Maria siete demonios.
  • Pecadora no significaba Prostituta. Quizás, las malas traducciones
    entre los diferentes idiomas, le han asignado un papel que nunca
    desempeñó. Los fariseos, denominaban pecadora, a toda mujer que no
    observaba los preceptos farisaicos. Por tanto pecadora, no puede
    asimilarse a prostituta.

  • Esposa. El Talmud, consideraba pecadora, a toda mujer que daba de
    comer a su marido, porque estos alimentos no pagaban los diezmos. Ahora
    cabe preguntarnos: ¿Era pecadora, porque mantenía a su marido, Jesús?

Existen estudios, que nos ofrecen a Maria Magdalena, como conspiradora, para salvar a Jesús, de la muerte por Crucifixión. Los crucificados, tardaban dos o tres días en morir por asfixia, debido
a las dificultades que se presenta al inspirar y expirar. Era costumbre, acabar con la vida de los mismos, rompiéndoles las tibias y el cráneo. A Jesús, no le rompieron ningún hueso y la comprobación de su muerte, se realiza lanceándolo, en el lado derecho del costado.
Jesús, fue crucificado sobre las 11 de la mañana y cuando descuelgan el
cuerpo, es alrededor de las 3 de la tarde, es decir, permaneció
crucificado unas cuatro horas. Los defensores de estas teorías, argumentan, que la Magdalena y sus
cómplices, entre los que se encontrarían José de Arimatea, Nicodemo y
otras importantes e influyentes personalidades, consiguieron sobornar a
los guardianes: para retrasar la ejecución, de forma, que Jesús
permaneciese el mínimo tiempo crucificado y administrarle las drogas
que lo dormirían, para dar la sensación estar muerto. La famosa hiel
con vinagre, que le acercan a la boca, seria un droga, que produce un
profundo efecto de somnolencia.

Huida y asentamiento en Cachemira

Que la Magdalena, tuvo una gran influencia en la vida de Jesús, es algo indiscutible. La teorías citadas a continuación, solo son teorías y no les atribuimos más valor, que el interés que suscite en el lector:

  1. Determinados autores, defienden que la Magdalena fue la mujer de Jesús.
  2. Contribuyó de forma definitiva, a salvarlo de la muerte por
    crucifixión y ambos abandonaron Judea, en dirección a Cachemira,
    evitando así a los ejércitos romanos.

Como prueba de ello, presentan, la tradición oral y la existencia de
determinados monumentos funerarios, que podrían ser las tumbas de Jesús
y de Maria Magdalena.

Viaje y Asentamiento en Francia

Otras fuentes, creen que
después de la Crucifixión, muerte y resurrección de Jesús, Maria
Magdalena, viajo a Europa, entrando por el Sur de Francia.
El Calixtino, cita textualmente "llevó vida célibe durante
algunos años" . Ello da pie, a pensar, de que a partir de" algunos años ",
pudo mantener relaciones e incluso descendencia.


después, en el camino que por San Leonardo de Limoges va a
Santiago, se ha de venerar justamente por los peregrinos el dignísimo
cuerpo de Santa Maria Magdalena, en primer termino. Esta es, pues
aquella gloriosa María que en casa del leproso Simón regó con sus
lagrimas los pies del Salvador, peinó sus cabellos y los ungió con
precioso ungüento, besándolos reverentemente; por lo cual "le fueron
perdonados sus muchos pecados, porque amó mucho" a quien a todos ama,
es decir, a Jesucristo, su Redentor. Esta es, después del domingo de
Ascensión del Señor, desde las tierras de Jerusalén, llegó por mar con
San Maximino, discípulo de Cristo y con otros discípulos del Señor, a
las tierras de Provenza, por el puerto de Marsella; y en aquella tierra
llevó vida célibe durante algunos años y finalmente en la ciudad de Aix
recibió sepultura de manos del mismo Maximino, obispo de la ciudad.
Tras mucho tiempo, pues, un caballero, santificado por su vida monacal,
llamado Badión, traslado sus preciosísimos restos desde esta ciudad a
Vezelay, en donde hasta el día descansa en honrosa sepultura. En cuyo
lugar existe una grande y hermosa Iglesia y una Abadía de monjes. Y por
amor de ella les son perdonados por el Señor sus pecados a los
pecadores, a los ciegos se les devuelve la vista, se suelta la lengua
de los mudos, los paralíticos se yerguen, los energúmenos se libran y
se reparten a otros innumerables beneficios. Sus solemnes fiestas
tienen lugar el 22 de Julio.

Otra hipótesis, es que Maria Magdalena, fue la mujer de Jesús y estando
embarazada, viajó a Francia, dando a luz a una hija. Maria Magdalena,
se convierte en la portadora del Santo Grial (Sangraal), "Sangre Real"
de su esposo crucificado.
Esta teoría, da lugar a los Merovingios, como descendientes directos de
la estirpe de Jesús. El máximo exponente de la dinastía Merovingia, es
Clodoveo I (466-511), que adopta como símbolo de la Flor de Lis.
Durante la I Cruzada, se ofrece el trono de Jerusalén a Godofredo de
Lorena, alegando que era un vástago Merovingio. Godofredo, murió al
poco tiempo, sin haber aceptado el trono, sucediéndole su hermano
Balduino I, que acepto el titulo de Rey de Jerusalén.

Fuente: http://www.elcaminoasantiago.com/caminos/esoterico/mariamagdalena.htm

OTROS APUNTES BIOGRÁFICOS
DE SANTA MARÍA MAGDALENA.

María Magdalena fue sí llamada ya sea por nacer en
la localidad de Magdala, cerca de Tiberías, en la costa oeste
de Galilea, o posiblemente por una expresión Talmúdica
que significa “cabello crespo de mujer”, aunque el Talmud
la describe como una adúltera.

En el Nuevo Testamento, ella es mencionada entre las mujeres que acompañaron
y siguieron a Cristo (Lucas 8, 2-3) donde también se dice que
habían sido echados fuera de ella siete demonios (Marcos 16,
9). Ella es la segunda persona nombrada a los pies de la cruz (Mc 15,40;
Mt 27,56; Jn 19,25; Lc 23,49.) Ella vio a Cristo yaciendo en su tumba
y fue la primera testigo reconocida de la Resurrección.

Como un todo, los Padres Griegos distinguieron tres personas: la “pecadora”
de Lucas 7,36-50; la hermana de Marta y Lázaro, Lc 10,38-42 y
Jn 11; y a María Magdalena.

Por otro lado, la mayoría de los Latinos sostuvieron que estas
tres personas fueron una y la misma. Los críticos Protestantes,
sin embargo, creen que eran dos, y tal vez tres personas distintas.
Es imposible demostrar la identidad de las tres; pero aquellos comentaristas
sin lugar a dudas fueron demasiado lejos al aseverar, como lo hizo Wescott
(en Jn 11,1) “que la identidad de María con María
Magdalena es una mera conjetura sin apoyo en evidencia directa alguna
y opuesta al tenor general de los Evangelios”. Es la identificación
de María de Betania con la “pecadora” de Lucas 7,37
la cual es la mas combatida por los Protestantes. Pareciera como si
esta renuencia a identificar a “la pecadora” con la hermana
de Marta se deba a una falla por entender el significado total del perdón
del pecado. Las tendencias con intención de armonizar entre tantos
críticos modernos, también, son responsables por mucha
de la confusión existente.

El primer hecho, mencionado en el
Evangelio en relación al tema bajo discusión es la unción
de los pies de Cristo, por una mujer, una “pecadora” en la
ciudad (Lucas 7, 37-50). Esto pertenece al ministerio Galileo, precede
al milagro de la alimentación de los cinco mil y la tercera Pascua.
Inmediatamente después, San Lucas describe un circuito misionero
en la Galilea y nos cuenta de una mujer que siguió a Cristo entre
ellos siendo “María la llamada Magdalena, de quien fueron
exorcizados siete demonios” (Lucas 8, 2); pero no nos dice que es
con ella con quien se identifica “la pecadora” del capítulo
anterior. En 10.38-42, nos cuenta de la visita de Cristo a Marta y María
“en cierto pueblo”; es imposible identificar el pueblo, pero
queda claro en ix, 53 que Cristo había definitivamente dejado Galilea
y es bastante posible que este “pueblo” fuera Betania. Esto
parece confirmado por la parábola precedente del buen samaritano,
la cual casi con certeza fue dicha en el camino entre Jericó y
Jerusalén. Pero aquí nuevamente notamos que nada sugiere
una identificación de las tres personas (La “pecadora”,
María Magdalena y María de Betania) y si solo tenemos a
San Lucas para que nos guíe, ciertamente no tenemos fundamentos
para identificarlas. San Juan, sin embargo, claramente identifica María
de Betania con la mujer que ungió los pies de Cristo (12; cf. Mt
26 y Mc 14). Es notable que ya en el 11,.2, San Juan haya hablado de María
como “aquella que ungió los pies del Señor”
he aleipsasa; Comúnmente se dice que él se refería
a la consecuente unción descrita por él mismo en 12:3-8;
aunque puede ser cuestionado si hubiese usado la palabra he aleipsasa
si hubiese sido otra mujer, y no la “pecadora” de la ciudad.
Es concebible que San Juan, sólo porque escribió mucho tiempo
después de los eventos y en un tiempo cuando María estaba
muerta, que desee apuntarnos que ella era realmente la misma conocida
como la “pecadora”. Del mismo modo, San Lucas pudo haber revelado
su identidad precisamente porque no deseaba difamar a alguien aún
vivo; ciertamente ocurre algo similar en el caso de San Mateo, ( 5:7)
quien oculta su identidad con Leví, el publicano.


Si el argumento anterior se mantiene correcto, María de Betania
y la “pecadora” son una y la misma persona con María
Magdalena. Con San Juan aprendimos el nombre de la “mujer”
que ungió los pies de Cristo previo a la última Cena.
Podemos notar aquí que parece innecesario mantener esto porque
San Mateo y San marcos dijeron “dos días antes de la Pascua”
mientras que San Juan dice “seis días”, hay por lo
tanto, dos distintas unciones una tras la otra. San Juan no necesariamente
quiere decir que la Cena y la unción tuvieron lugar seis días
antes, sino que Cristo llegó a Betania seis días antes
de la Pascua. Entonces, en aquella Cena, María recibió
el glorioso encomio “ella ha realizado una buena obra en Mi…al
ungir Mi cuerpo para mi entierro…donde sea que este Evangelio sea
predicado…que también lo que ella ha hecho por mi sea relatado
en memoria de ella”. Considerando todo esto, ¿es creíble
que esta María no tuviera lugar a los pies de la Cruz, como tampoco
en la tumba de Cristo? Sin embargo, es María Magdalena quien,
de acuerdo a todos los Evangelistas, estuvo a los pies de la cruz y
asistió en el funeral y fue la primera testigo registrada de
la Resurrección. Y mientras San Juan la llama “María
Magdalena” en 19:25; 20:1 y en 20:18, la llama simplemente “María”
en 20:11 y 20:16.

Bajo de visión de lo que hemos defendido, la serie de eventos
constituyen un todo consistente; la “pecadora” aparece temprano
en el ministerio buscando el perdón; ella es descrita inmediatamente
después como María Magdalena “mujer de la cual salieron
siete demonios”; poco después, la encontramos “ sentada
a los pies del Señor y escuchando Sus palabras”. Para la
mente Católica todo parece natural y apropiado. En un período
posterior María y Marta se vuelven a Cristo, el Hijo del Dios
Viviente” y El les devuelve a su hermano Lázaro; poco tiempo
después, lo invitan a cenar y María nuevamente repite
el acto que había realizado como penitente. En la Pasión,
ella está a su lado; ella lo ve yaciendo en la tumba; y es la
primera testigo de Su Resurrección – a excepción
de siempre Su Madre a quien Él debió necesitar que apareciera
primero, aunque el Nuevo Testamento es silencioso en este punto. En
nuestra visión, entonces, hubieron dos unciones a los pies de
Cristo – seguramente no hubo dificultad cuando San Mateo y San
Marcos hablaron de su cabeza- el primero (Lucas 7) ocurrió en
una fecha comparativamente temprana; la segunda, dos días antes
de la última Pascua. Pero era una y la misma mujer que realizó
este pío acto en cada ocasión.

Maria
Magdalena lava los pies de Jesús.

Encuentro
con Jesús Resucitado

 

 

 

Poema
a Santa María Magdalena.

Es muy poco lo que de
ti sabemos,
excepto que a los hombres te vendiste
y en tu venta a todos ofreciste
la ocasión de juzgar como solemos.

Mas tu amor fue tan grande y verdadero
que, al implorar de Dios misericordia,
tu derrota se transformó en victoria
de Cristo perdonando por entero.

Sus pies laváste con tu limpio llanto,
derramando el olor más perfumado
del piropo de Dios por amar tanto,
y la primera fuiste en oir la prueba
del rumor de Jesús resucitado,
siendo testigo de su vida nueva.

Fuente: http://www.archimeridabadajoz.org/

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo EL TEMPLE VIVE

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s